
[Mode “amenaza barribajera” ON]
Ay Steve, que no te vea por la calle porque te ibas a enterar.
[Mode “amenza barriobajera” OFF]
Son preciosos, no tienen virus, hacen algunas cosas mucho mejor que un PC pero de qué pelotas sirve si luego se estropean cada dos por tres.
Hace unos 3 años y medio compré un iMacG5. Lo compré a la vez que mi amigo Flaco. Al poco a los dos se nos jodió la fuente de alimentación. Un año después el disco duro petó. Todo a la mierda. Hace dos semanas volví a recogerlo del servicio técnico. Placa base nueva. Menos mal que me lo metieron en garantía.
Durante ese tiempo el Macbook de la agencia también dijo adiós al disco duro. El del director de cuentas hizo lo mismo. El de la mujer de Xabi, otro compi de curro, también cascó.
Los iMacsG5 de Ana, Xabi y Sergio, otros tres, repito tres, compañeros de curro acaban de cascar. Uno tras otro. Todos por lo mismo: los condensadores de la placa.
Y bueno, ya para rematar la faena me acaban de confirmar hoy mismo que mi Mac Mini, que de repente la semana pasada dejó de funcionar, se ha quedado sin disco duro.
Para alegría del personal, cada avería viene acompañada de un tiempo de espera de un mes, como mínimo, hasta que te lo devuelven arreglado.
Así que creo que puedo decir convencido que Apple es una castaña informática más. Menos campañita “Get a Mac”, menos móviles capados y más atención a los componentes y al servicio post venta.
Si crees que este artículo es interesante puedes compartirlo en Facebook pinchando en este enlace