
Aprovechando el lanzamiento de la última de Bond, Chus y sus chicos de Ogilvy han creado para Smirnoff, The Missing Bottles, una interesante historia de espías contigo como protagonista.
Si quieres pasar un rato entretenido y ganarte un viaje a Londres ya estás tardando.
+ Gracias Chus.

Muy buena la web beemp3.com.
Introduces el artista o la canción, botón derecho y a descargar. Sin registros, sin necesidad de instalarte ningún tipo de software, sin publicidad y encima con la posibilidad de escuchar el tema antes.
A ver lo que dura.
Que si el cliente lo quiere para ya, que si dale una vuelta, que si no es lo que estamos buscando …
Hasta el gorro de escuchar lo que siempre criticamos desde las agencias, así que intentemos dejarlo de lado y tratemos de reflexionar un poco más en serio sobre todo esto.
No hace falta currar en publicidad para darse cuenta de que hay marcas que hacen una gran publicidad y otras del mismo sector que hacen verdaderos truños. Ejemplos no nos faltan, podemos comparar Tesco con Alcampo. Guiness con Estrella Dam. Ikea con Leroy Merlín. Caja Duero o Caja Madrid con el Santander. Volkswagen con Opel.
Lo que te de la gana.
Siempre he pensado que las diferencias vienen de las agencias, que somos los responsables de la creatividad y de educar al cliente hasta convertirlo en una cuenta. Ir creando una marca, puliendo detalles, posicionándola … Y todo de la mano, bien juntitos.
Pero cada día me doy cuenta de que muchas veces nos pegamos contra un muro, uno que no hay dios quien lo derribe. Por mucho que trabajes, por mucho que argumentes o por mucho que sea evidente que la nueva campaña no suma nada a la anterior, si al cliente no le gusta, no le gusta. Es lo que Charly llama “criterios sexuales”, o dicho de otra forma, “porque me sale de los cojones”.
Ante algo así ¿qué hacemos?