Después de mil cambios, es lo que tiene liarse la manta con el html, parece que ya tenemos la mejor fórmula para mantener los artículos con un poco de orden. Blogger sigue sin dejar hacer categorías en sus blogs, no como “Bitácoras.com”, pero gracias a Carolina ya tenemos una solución,muy manual, pero una solución después de todo. Como ves, a parte de buscar pinchando en los “temas recientes” o desplazándote por la página, ahora existe un nuevo menú con las “categorías” que vayan saliendo. Al pinchar en cada una te irás a un índice con todos los artículos que estén dentro de esa categoría. Creo que es la mejor forma para que nadie se pierda. Todo ordenadito y en su sitio. Cualquier cosa que se te ocurra para mejorar hasta que los de Blogger espabilen será bienvenida.
Está claro, todo el mundo lo sabe, las espectaculares modelos que protagonizan super portadas en super revistas reciben horas de chapa y pintura. Pero nunca lo habíamos visto tan claro. Simplemente pincha en “next” y pasa el ratón por cada fotografía. Para llorar.
Todo estudio y agencia cool que quiera marcar tendencias debe incluir en su portafolio trabajos de motion graphics. O eso dicen. La verdad es esto de los gráficos en movimiento no se si engloban los spots de toda la vida, las películas y animaciones flash, o es otra cosa. Un buen ejemplo para entenderlo, dicen que el mejor, es este. Explorando un poco sus trabajos he descubierto una pieza para “Eroski” y otra para “Aux Magazine”que me sonaban. En efecto, ya las había visto antes en el portafolio de un estudio bilbaíno, dentro de su sección “Broadcast”. Un poco raro esto de decir que haces pero no hacer lo que dices ¿no?
Las cosas que ocurren sin haberlas premeditado muchas veces son las mejores. Como la del viernes pasado, tras haberme quedado sin entradas meses antes, pude asistir, gracias a un favor muy “Majo,” al concierto de Coldplay en Donosti. Eran las diez de la noche cuando cuatro tipos vestidos de negro hicieron acto de presencia en un escenario cuidadosamente preparado para la ocasión. Sobre la oscuridad comenzaron los acordes de “Square one” y en el momento que entró en escena la batería, una silueta voló entre un fogonazo de luz blanca mientras se desataba la locura en un Anoeta no tan completo como se esperaba. Minutos después el escenario, comandado por una pantalla semicircular impresionante, se llenaba de voces mientras enormes globos amarillos eran impulsados por el público al compás de “Yellow”. Los acordes eran perfectos, la voz de Chris Martin fluía fugazmente de sobrios graves a agudos falsetes, pasando por gritos desgarradores al ritmo de su piano. La cosa iba muy bien, alternando temas de su nuevo disco con aquellos que les hicieron grandes. Los pelos volvieron a ponerse de punta con “Speed of Sound”, “What If” y “Swallowed in the Sea”. De repente todo se paró. Como en un bar de barrio, los cuatro componentes se colocaron delante, juntos, a un metro del público. Comenzó entonces un miniconcierto acústico donde pudimos apreciar, aún más, la complicidad y la prodigiosa voz de Martin. Era el momento de destapar la traca. Unos segundos de oscuridad y la inolvidable melodía de “Clocks” inundó de palmas el pabellón. La pantalla recogía, hasta de cuatro cámaras distintas, los gestos de la banda en un cuidado ejercicio de estilo. Tras un final de canción apoteósico con un piano casi echando humo, llego el primer y único bis de la noche. Ayudados por los “oes” de un público ya totalmente entregado, reaparecieron para rematar la noche con “In my Place”. “Fix You”, una de las canciones con mayúsculas, puso la guinda a un pastel inolvidable. Coldplay, gracias.

Ponte el babero que esto ya es abusar. Ante esto
, esto y esto otro, sobran las palabras.